Futbolistas fracasados en la LFP
Nicolas Anelka (Real Madrid)
Con 20 años fichó un joven Anelka por el todopoderoso Real Madrid. El fracaso fue enorme, sobre todo por la cantidad de dinero destinada a su incorporación. El fichaje nefasto se
produjo antes de la temporada 1999/2000, en la que jugó muy poco, y salió, como no podía ser de otra forma, por la puerta de atrás. Sus condiciones para ser futbolista eran tremendas (velocidad, remate, potencia...) pero siempre deben ir acompañadas de una mente ordenada y trabajadora. Si lo segundo falla no hay nada que hacer, esas condiciones están vacías y desaparecen. Así estuvo unos años, vagando por Europa (PSG, Bolton, Liverpool, Fenerbahçe, Manchester City...), hasta que recaló en el Chelsea, donde está jugando actualmente, con 30 años, con un rendimiento sorprendente (en la temporada 08/09 llegó a marcar 19 goles en la Premier).
Emmanuel Amunike (FC Barcelona)
Un nigeriano de 25 años llegaba al Barça desde el Sporting de Lisboa por 3 millones de euros en el mercado invernal de la temporada 1996/1997. Alavado por Bobby Robson y por el título de Mejor Jugador Africano de 1994, este peculiar extremo traía una variada colección de triunfos de su país a sus espaldas. Con tantas expectativas generadas resultaría raro explicar su caída sin el factor determinante de las lesiones. Tras esa temporada, empezó la mala suerte para el jugador africano, con un círculo vicioso de lesiones que no fue ninguna sorpresa tras las complicaciones sufridas a lo largo de su carrera. Así pues, estuvo hasta el año 2000 sin poder volver a jugar, cuando fichó por el Albacete, y dos años después, por un equipo de Jordania. En 2004 volvió a España, en concreto Santander, donde reside actualmente, se sacó el carnet de entrenador y además protagonizó uno de los anuncios más famosos de Renault.
Oleguer Presas (FC Barcelona)
El canterano del Barça, perteneciente ahora al Ajax, ha sido conocido más por sus posicionamientos políticos que por sus hazañas futbolísticas. Oleguer, de 29 años, llegó al Barça en 2001 procedente de la UD Gramanet. En la temporada 2004/2005 tuvo una actuación notable en la defensa culé, aunque el resto de años que estuvo su labor no fue muy importante (antes de esa temporada alternaba primer y segundo equipo y después jugó muy pocos partidos). Así pues, en el verano de 2008 tomaba rumbo a Holanda para jugar con el Ajax. Fuera de los terrenos de juego se le ha conocido por diversos temas como un artículo sobre el Estado de Derecho o la agresión a un policía.
Adolfo 'Tren' Valencia
Delantero colombiano de la década de los 90, apodado Adolfo 'Tren' Valencia por su supuesta velocidad y potencia como delantero que en el Atleti nunca demostró. Más conocido por su altercado con el entonces presidente Jesús Gil que por sus 6 goles. Al final de la temporada 1994/1995, después de un partido en el que el delantero sudamericano falló varias oportunidades claras de gol, Gil dijo lo siguiente delante de los micrófonos: "Al negro le corto el cuello. Me cago en la puta madre que parió al negro. Ya estoy harto de aguantar. Cuando no veo actitud me cargo a mi padre". Unas declaraciones que propiciaron, junto a su rendimiento deportivo, su salida del club. Por último, es recordado en España por el anuncio de Renault que protagonizó en 2005.
Winston Bogarde

Sin duda uno de los fracasos más estrepitosos en cuanto a fichajes en la LFP. Otro holandés más llegaba al Barça de la mano de Van Gaal a finales de los 90, junto a su compatriota Reiziger. A pesar de sus constantes malas actuaciones, el entrenador holandés seguía empeñado en que jugara partidos. A final de temporada el balance era tremendamente negativo y salió por la puerta de atrás, curiosamente a otro grande, el Chelsea. Allí no tardó mucho en entrar en la dinámica nefasta de juego que demostró con claridad en el Barça, y pronto fue apartado del primer equipo para entrenar con el filial, una presión psicológica para que abandonara el equipo que Bogarde supo asumir ayudado enormemente por el alto sueldo que recibía semana tras semana. Así estuvo 4 años hasta que tuvo que retirarse por falta de ofertas. Todo un caso para ser estudiado, sin duda.
Prosinecki
Cuatro equipos vieron pasar con más pena que gloria a este croata en la liga española. Desde 1991, cuando fichó por el Real Madrid, pasando posteriormente por el Oviedo, Barcelona y Sevilla, de donde se fue en 1997. Además de su facilidad para lesionarse, a Prosinecki le traicionaban sus vicios, incompatibles siempre con la profesión de futbolista. Además, como otros futbolistas, ha protagonizado algún anuncio para Renault con un muñeco llamado 'Prosickito' como protagonista.
Denilson de Oliveira

Llegó al Betis como una gran promesa del fútbol brasileño, y fue durante un tiempo el fichaje más caro de la historia del fútbol. En el equipo verdiblanco estuvo siete años, con una cesión al Flamengo en el 2000 para intentar recuperar a ese jugador eléctrico con gran facilidad para desbordar. Por oportunidades no fue, y llegó a jugar una gran cantidad de partidos por temporada en los que no hacía apenas goles y sus virguerías sólo servían para regatearse a sí mismo y no para ayudar al equipo y eliminar rivales. En 2005 lo fichó el Girondins de Burdeos, en el que no destacó en ningún momento. A partir de ahí se ha dedicado a vagar por el mundo en ligas desconocidas que aceptan de buen grado (y con sueldos irrechazables) a viejas glorias del fútbol o, al menos, a jugadores que pudieron serlo.
Jordi Cruyff
Con un apellido tan pesado en la espalda es muy difícil triunfar en el mundo actual si no llegas a ser un jugador de primer nivel. Así iniciaba su carrera el jovencísimo Jordi en el Barça, debutando con el primer equipo de la mano de su padre. Demostraba maneras como delantero, aunque por desgracia sólo se quedaron en eso. Las lesiones le impidieron desplegar su condición de futbolista con todas las letras, y ni en el Manchester United, ni en el Celta ni en el Espanyol destacó por encima del nivel medio de la plantilla. Sí es verdad que tuvo su época dorada en aquel Alavés que llegó a la final del entonces torneo de la UEFA, perdida caprichosamente contra el Liverpool en un partido loco. En el año 2004 decidió coger las maletas y emprender un nuevo proyecto en Ucrania, esta vez jugando de defensa central; y este año ha fichado por un equipo maltés, en el que quién sabe cuánto durará. Otro 'hijo de' una figura del fútbol mundial que pasa sin hacer ruido por las exigentes ligas europeas.
Pavón
Debutó de la mano de Del Bosque en la 2001/2002 con el juicio del Bernabéu exigente, habitual con cada jugador que debuta en el equipo. Bien es verdad que a los canteranos se les suele ver con buenos ojos. Tenía condiciones para ser un gran defensa, aunque todavía
sin experiencia. Así pasó unos años en la 'Casa Blanca', jugando multitud de partidos pero sin llegar a imponer su ley de central en la zaga merengue. Hasta la llegada de Capello tenía una posición cómoda en la plantilla, ya que casi siempre entraba en el once titular, pero a partir del 2005 empezó a ver los partidos desde el banquillo hasta que en 2007 decidió cambiar de aires para irse a tierras mañas, concretamente al Real Zaragoza. En definitiva, otro canterano madridista más que surgía para ser un nuevo Hierro y se quedó en un jugador mediocre al que se recuerda más por la frase de Florentino, 'Zidanes y Pavones', que por sus labores defensivas con la camiseta blanca.
Jonathan Woodgate
Llegaba al Bernabéu en sustitución a Milito, que no pasó las pruebas médicas, en el verano de 2004. Siempre será recordado por los 22 millones que costó, por sus goles en propia y por la primera lesión interminable que le impidió jugar la primera temporada. Los aficionados madridistas no se lo creían, y la segunda temporada en el Madrid no fue muy distinta: recaídas, más lesiones... y no acababa de arrancar. En la temporada 2006/2007 se marchó cedido al Middlesbrough, club en el que se recuperó físicamente y llegó a jugar 30 partidos. En el mercado de invierno pasó a ser propiedad del club inglés, en el que estuvo hasta 2008, cuando fichó por el Tottenham. De momento no le va mal, aunque conviene tocar madera para que no haya una vuelta al pasado en su carrera futbolística.
Geovanni

Uno de los fracasos más estrepitosos que se le recuerdan al presidente Gaspart. Cegado por su amor a unos colores, quiso apostar y arriesgar tanto que no pensó qué podía ganar y, lo que es más importante, que iba a perder. Unos veinte millones de euros fueron a parar al Cruzeiro, origen del joven brasileño Geovanni, futbolista ofensivo, desequilibrante y mágico. Una promesa que todavía no había demostrado lo suficiente para cruzar el charco, y mucho menos por esa cantidad. Llegaba en el año 2001, aunque no para quedarse mucho tiempo. En el Barça no demostró nada, y al año siguiente se fue cedido al Benfica, club en el que permaneció otra temporada más ya en propiedad gracias a la carta de libertad. Después de su etapa en la península decidió probar suerte en Inglaterra, primero en el Manchester City y después en el Hull City, club en el que todavía permanece.
Emerson
'El Puma', como se le conoce en el mundo del fútbol llegó a España de la mano de Ramón Calderón, a ese Madrid entrenado por Capello. Venía como un jugador clave, un pilar en el mediocentro, uno de los altos mandos del Madrid para hacer un buen año y era una apuesta firme de Capello, que ya había coincidido con él en la Roma. Poco a poco fue descubriendo su fútbol incompatible con la liga española y también con un escenario tan exigente como es el Bernabéu. La presión mediática, la multitud de aficionados descontentos hacían que Emerson tuviera pánico a jugar en su casa, con la gente que le pagaba. Así pues, a final de temporada decidió abandonar el club para irse a Italia, como no podía ser de otra manera. Los grandes del Calcio se disputaban su fichaje y finalmente fue el Milan el que se hizo con él. Actualmente juega en el Santos, de la liga brasileña.
Walter Samuel
Otro de esos jugadores relámpago que pasaron por el Madrid en la primera etapa de Florentino fue Samuel. Como Emerson, tuvo un papel destacado en la liga italiana, pero (también como Emerson), al venir aquí, su forma de jugar quedó fuera de lugar. En un fútbol como el italiano, con defensas muy cerca de su portería, repliegues exagerados y multitud de ayudas defensivas y balones fáciles para la defensa, Samuel desarrolló sus condiciones defensivas orientadas a eso. El problema de estos jugadores es que en España, Inglaterra... tienen muy poco que hacer. Estuvo una temporada en el Madrid (2004/2005) y, como Emerson, decidió que como en Italia, en ningún sitio. Al año siguiente lo fichó el Inter y ahí sigue, defendiendo otros colores, con el juego más apropiado para él.
Lee Chun Soo
Fue el primer coreano en jugar en la Liga Española. La Real Sociedad lo fichó después de acabar subcampeona en la 2002/2003, aunque más que por sus dotes futbolísticas, lo hizo por su importancia mediática en Corea y por el papel de esta selección en el Mundial de 2002. Durante toda la temporada jugó unos 13 partidos que demostraban la poca confianza que tenía en él Raynald Denoueix. No marcó más que un gol en pretemporada, y la temporada siguiente fue cedido al Numancia, donde continuó con su sequía goleadora. Tras este 'sueño' en Europa, volvió a su equipo originario hasta el año 2007, cuando el Feyenoord se fijó en él y decidió incorporarlo al mercado europeo, más para vender camisetas que para marcar goles, por lo que lleva demostrado.
Nicolas Anelka (Real Madrid)
Con 20 años fichó un joven Anelka por el todopoderoso Real Madrid. El fracaso fue enorme, sobre todo por la cantidad de dinero destinada a su incorporación. El fichaje nefasto se
produjo antes de la temporada 1999/2000, en la que jugó muy poco, y salió, como no podía ser de otra forma, por la puerta de atrás. Sus condiciones para ser futbolista eran tremendas (velocidad, remate, potencia...) pero siempre deben ir acompañadas de una mente ordenada y trabajadora. Si lo segundo falla no hay nada que hacer, esas condiciones están vacías y desaparecen. Así estuvo unos años, vagando por Europa (PSG, Bolton, Liverpool, Fenerbahçe, Manchester City...), hasta que recaló en el Chelsea, donde está jugando actualmente, con 30 años, con un rendimiento sorprendente (en la temporada 08/09 llegó a marcar 19 goles en la Premier).Emmanuel Amunike (FC Barcelona)
Un nigeriano de 25 años llegaba al Barça desde el Sporting de Lisboa por 3 millones de euros en el mercado invernal de la temporada 1996/1997. Alavado por Bobby Robson y por el título de Mejor Jugador Africano de 1994, este peculiar extremo traía una variada colección de triunfos de su país a sus espaldas. Con tantas expectativas generadas resultaría raro explicar su caída sin el factor determinante de las lesiones. Tras esa temporada, empezó la mala suerte para el jugador africano, con un círculo vicioso de lesiones que no fue ninguna sorpresa tras las complicaciones sufridas a lo largo de su carrera. Así pues, estuvo hasta el año 2000 sin poder volver a jugar, cuando fichó por el Albacete, y dos años después, por un equipo de Jordania. En 2004 volvió a España, en concreto Santander, donde reside actualmente, se sacó el carnet de entrenador y además protagonizó uno de los anuncios más famosos de Renault.
Oleguer Presas (FC Barcelona)

El canterano del Barça, perteneciente ahora al Ajax, ha sido conocido más por sus posicionamientos políticos que por sus hazañas futbolísticas. Oleguer, de 29 años, llegó al Barça en 2001 procedente de la UD Gramanet. En la temporada 2004/2005 tuvo una actuación notable en la defensa culé, aunque el resto de años que estuvo su labor no fue muy importante (antes de esa temporada alternaba primer y segundo equipo y después jugó muy pocos partidos). Así pues, en el verano de 2008 tomaba rumbo a Holanda para jugar con el Ajax. Fuera de los terrenos de juego se le ha conocido por diversos temas como un artículo sobre el Estado de Derecho o la agresión a un policía.
Adolfo 'Tren' Valencia
Delantero colombiano de la década de los 90, apodado Adolfo 'Tren' Valencia por su supuesta velocidad y potencia como delantero que en el Atleti nunca demostró. Más conocido por su altercado con el entonces presidente Jesús Gil que por sus 6 goles. Al final de la temporada 1994/1995, después de un partido en el que el delantero sudamericano falló varias oportunidades claras de gol, Gil dijo lo siguiente delante de los micrófonos: "Al negro le corto el cuello. Me cago en la puta madre que parió al negro. Ya estoy harto de aguantar. Cuando no veo actitud me cargo a mi padre". Unas declaraciones que propiciaron, junto a su rendimiento deportivo, su salida del club. Por último, es recordado en España por el anuncio de Renault que protagonizó en 2005.
Winston Bogarde

Sin duda uno de los fracasos más estrepitosos en cuanto a fichajes en la LFP. Otro holandés más llegaba al Barça de la mano de Van Gaal a finales de los 90, junto a su compatriota Reiziger. A pesar de sus constantes malas actuaciones, el entrenador holandés seguía empeñado en que jugara partidos. A final de temporada el balance era tremendamente negativo y salió por la puerta de atrás, curiosamente a otro grande, el Chelsea. Allí no tardó mucho en entrar en la dinámica nefasta de juego que demostró con claridad en el Barça, y pronto fue apartado del primer equipo para entrenar con el filial, una presión psicológica para que abandonara el equipo que Bogarde supo asumir ayudado enormemente por el alto sueldo que recibía semana tras semana. Así estuvo 4 años hasta que tuvo que retirarse por falta de ofertas. Todo un caso para ser estudiado, sin duda.
Prosinecki
Cuatro equipos vieron pasar con más pena que gloria a este croata en la liga española. Desde 1991, cuando fichó por el Real Madrid, pasando posteriormente por el Oviedo, Barcelona y Sevilla, de donde se fue en 1997. Además de su facilidad para lesionarse, a Prosinecki le traicionaban sus vicios, incompatibles siempre con la profesión de futbolista. Además, como otros futbolistas, ha protagonizado algún anuncio para Renault con un muñeco llamado 'Prosickito' como protagonista.
Denilson de Oliveira

Llegó al Betis como una gran promesa del fútbol brasileño, y fue durante un tiempo el fichaje más caro de la historia del fútbol. En el equipo verdiblanco estuvo siete años, con una cesión al Flamengo en el 2000 para intentar recuperar a ese jugador eléctrico con gran facilidad para desbordar. Por oportunidades no fue, y llegó a jugar una gran cantidad de partidos por temporada en los que no hacía apenas goles y sus virguerías sólo servían para regatearse a sí mismo y no para ayudar al equipo y eliminar rivales. En 2005 lo fichó el Girondins de Burdeos, en el que no destacó en ningún momento. A partir de ahí se ha dedicado a vagar por el mundo en ligas desconocidas que aceptan de buen grado (y con sueldos irrechazables) a viejas glorias del fútbol o, al menos, a jugadores que pudieron serlo.
Jordi Cruyff
Con un apellido tan pesado en la espalda es muy difícil triunfar en el mundo actual si no llegas a ser un jugador de primer nivel. Así iniciaba su carrera el jovencísimo Jordi en el Barça, debutando con el primer equipo de la mano de su padre. Demostraba maneras como delantero, aunque por desgracia sólo se quedaron en eso. Las lesiones le impidieron desplegar su condición de futbolista con todas las letras, y ni en el Manchester United, ni en el Celta ni en el Espanyol destacó por encima del nivel medio de la plantilla. Sí es verdad que tuvo su época dorada en aquel Alavés que llegó a la final del entonces torneo de la UEFA, perdida caprichosamente contra el Liverpool en un partido loco. En el año 2004 decidió coger las maletas y emprender un nuevo proyecto en Ucrania, esta vez jugando de defensa central; y este año ha fichado por un equipo maltés, en el que quién sabe cuánto durará. Otro 'hijo de' una figura del fútbol mundial que pasa sin hacer ruido por las exigentes ligas europeas.
Pavón
Debutó de la mano de Del Bosque en la 2001/2002 con el juicio del Bernabéu exigente, habitual con cada jugador que debuta en el equipo. Bien es verdad que a los canteranos se les suele ver con buenos ojos. Tenía condiciones para ser un gran defensa, aunque todavía
sin experiencia. Así pasó unos años en la 'Casa Blanca', jugando multitud de partidos pero sin llegar a imponer su ley de central en la zaga merengue. Hasta la llegada de Capello tenía una posición cómoda en la plantilla, ya que casi siempre entraba en el once titular, pero a partir del 2005 empezó a ver los partidos desde el banquillo hasta que en 2007 decidió cambiar de aires para irse a tierras mañas, concretamente al Real Zaragoza. En definitiva, otro canterano madridista más que surgía para ser un nuevo Hierro y se quedó en un jugador mediocre al que se recuerda más por la frase de Florentino, 'Zidanes y Pavones', que por sus labores defensivas con la camiseta blanca.Jonathan Woodgate
Llegaba al Bernabéu en sustitución a Milito, que no pasó las pruebas médicas, en el verano de 2004. Siempre será recordado por los 22 millones que costó, por sus goles en propia y por la primera lesión interminable que le impidió jugar la primera temporada. Los aficionados madridistas no se lo creían, y la segunda temporada en el Madrid no fue muy distinta: recaídas, más lesiones... y no acababa de arrancar. En la temporada 2006/2007 se marchó cedido al Middlesbrough, club en el que se recuperó físicamente y llegó a jugar 30 partidos. En el mercado de invierno pasó a ser propiedad del club inglés, en el que estuvo hasta 2008, cuando fichó por el Tottenham. De momento no le va mal, aunque conviene tocar madera para que no haya una vuelta al pasado en su carrera futbolística.
Geovanni

Uno de los fracasos más estrepitosos que se le recuerdan al presidente Gaspart. Cegado por su amor a unos colores, quiso apostar y arriesgar tanto que no pensó qué podía ganar y, lo que es más importante, que iba a perder. Unos veinte millones de euros fueron a parar al Cruzeiro, origen del joven brasileño Geovanni, futbolista ofensivo, desequilibrante y mágico. Una promesa que todavía no había demostrado lo suficiente para cruzar el charco, y mucho menos por esa cantidad. Llegaba en el año 2001, aunque no para quedarse mucho tiempo. En el Barça no demostró nada, y al año siguiente se fue cedido al Benfica, club en el que permaneció otra temporada más ya en propiedad gracias a la carta de libertad. Después de su etapa en la península decidió probar suerte en Inglaterra, primero en el Manchester City y después en el Hull City, club en el que todavía permanece.
Emerson
'El Puma', como se le conoce en el mundo del fútbol llegó a España de la mano de Ramón Calderón, a ese Madrid entrenado por Capello. Venía como un jugador clave, un pilar en el mediocentro, uno de los altos mandos del Madrid para hacer un buen año y era una apuesta firme de Capello, que ya había coincidido con él en la Roma. Poco a poco fue descubriendo su fútbol incompatible con la liga española y también con un escenario tan exigente como es el Bernabéu. La presión mediática, la multitud de aficionados descontentos hacían que Emerson tuviera pánico a jugar en su casa, con la gente que le pagaba. Así pues, a final de temporada decidió abandonar el club para irse a Italia, como no podía ser de otra manera. Los grandes del Calcio se disputaban su fichaje y finalmente fue el Milan el que se hizo con él. Actualmente juega en el Santos, de la liga brasileña.
Walter Samuel

Otro de esos jugadores relámpago que pasaron por el Madrid en la primera etapa de Florentino fue Samuel. Como Emerson, tuvo un papel destacado en la liga italiana, pero (también como Emerson), al venir aquí, su forma de jugar quedó fuera de lugar. En un fútbol como el italiano, con defensas muy cerca de su portería, repliegues exagerados y multitud de ayudas defensivas y balones fáciles para la defensa, Samuel desarrolló sus condiciones defensivas orientadas a eso. El problema de estos jugadores es que en España, Inglaterra... tienen muy poco que hacer. Estuvo una temporada en el Madrid (2004/2005) y, como Emerson, decidió que como en Italia, en ningún sitio. Al año siguiente lo fichó el Inter y ahí sigue, defendiendo otros colores, con el juego más apropiado para él.
Lee Chun Soo
Fue el primer coreano en jugar en la Liga Española. La Real Sociedad lo fichó después de acabar subcampeona en la 2002/2003, aunque más que por sus dotes futbolísticas, lo hizo por su importancia mediática en Corea y por el papel de esta selección en el Mundial de 2002. Durante toda la temporada jugó unos 13 partidos que demostraban la poca confianza que tenía en él Raynald Denoueix. No marcó más que un gol en pretemporada, y la temporada siguiente fue cedido al Numancia, donde continuó con su sequía goleadora. Tras este 'sueño' en Europa, volvió a su equipo originario hasta el año 2007, cuando el Feyenoord se fijó en él y decidió incorporarlo al mercado europeo, más para vender camisetas que para marcar goles, por lo que lleva demostrado.
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