Fiebre Albertini

Opinión sobre la actualidad deportiva

12:30

Cuando la mente puede al brazo

Escrito por Alberto Gómez


Hace aproximadamente un año, en la temporada de torneos de tierra de la ATP, era una sorpresa que Verdasco llegase a cuartos. Siempre solía perder en las primeras rondas, contra rivales mediocres. ¿Qué ha pasado entonces para que en tan poco tiempo haya cambiado tanto su situación como para llegar a disputar las semifinales de un Grand Slam, entre otros? La respuesta está en su mente.

Os hago la misma pregunta pero con otro caso bien distinto. ¿Os acordais de cuando Ferrero era número uno del mundo y ganaba torneos día sí y día también? ¿Por qué ahora no? ¿Acaso ya no es el mismo jugador? ¿Acaso su entrenamiento no es igual de bueno? Igual no, yo diría que mejor.

La técnica en el tenis lleva una evolución reciente impresionante. Cada detalle en el golpeo de la pelota se perfecciona cada vez más, cada movimiento de pies, cada circunstancia ambiental se tiene más en cuenta...

Pero hay una cosa importante que no ha ido de la mano de la técnica en esa evolución: la psicología. La psicología no tiene mucha explicación en este deporte. Los "expertos" simplemente se limitan a decir "este jugador tiene mucha confianza" o "este otro ha perdido la fortaleza mental". Nos jodió, con perdón. Pero ese no es el tema. El tema es cómo la ha ganado y cómo la ha perdido. En estos dos casos que os he expuesto está bien clarito.

Juan Carlos Ferrero, día 2 de Diciembre de 2004, a eso de las 2 de la tarde, cuando el sorteo para la Final de la Copa Davis está a punto de comenzar... recibe la noticia de que no jugará. Que juega Nadal. Se le viene el mundo encima. Y su, hasta entonces, fortaleza mental que lo había llevado hasta el número uno de la ATP, se derrumba progresivamente a partir de esa fecha. No ha vuelto a ser el que era.

Fernando Verdasco, domingo 23 de Noviembre de 2008, España logra ganar a Argentina una final de la Davis en su propia casa. Verdasco acaba de superar a un rival durísimo, al público y a él mismo para imponer su ley en el partido decisivo. Una gesta así sube la moral por las nubes. Lo difícil es mantenerla, y él lo ha hecho... por el momento.

Dos casos bien distintos en los que hay un cambio de mentalidad a partir de un hecho determinado. Luego hay otros tenistas que son más regulares, ya sea con una mente prodigiosa (como Nadal, Agassi..) o más débil (jugadores que llevan bastantes años y no dan el salto de calidad, como Beto Martín...). Y también están los jugadores que simplemente, son irregulares y van por rachas. Rachas cortas claro. Estos casos son los más difíciles de explicar, pero hay de todo en la ATP.

No estoy diciendo ninguna bobada si afirmo que el aspecto psicológico sea más importante que la técnica, en una relación de 60%/40%. A las pruebas me remito.

Tal vez los entrenadores deberían investigar más en el aspecto mental de este deporte y no pulir la técnica hasta cansar al jugador, que muchas veces se siente hundido por la presión de ganar y se olvida de disfrutar de este gran deporte.

1 comentarios:

Alberto Marcos Gallego dijo...

Buen análisis. Me gusta.

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